Efectos del Fenómeno del Niño en el Glaciar Ritacuba Blanco de la Sierra Nevada del Cocuy
En los últimos 21 años, el glaciar Ritacuba Blanco, uno de los picos más altos de Colombia, ha perdido más de 7 kilómetros cuadrados de hielo y nieve. Hasta hace poco, este glaciar estaba cubierto por un manto de nieve homogéneo, pero la llegada del Fenómeno del Niño ha provocado su resquebrajamiento, dejando enormes zanjas que evidencian su agonía.
Desde noviembre, cuando las temperaturas comenzaron a aumentar en el país como consecuencia de este evento climático, la capa blanca del glaciar ha desaparecido a un ritmo alarmante. “El fenómeno de El Niño es quizás lo peor que le puede pasar a nuestros nevados o glaciares colombianos, ya que hay ausencia de nubosidad y, por lo tanto, no precipita nieve en los glaciares, que es lo que necesitamos para que se mantengan”, explica Jorge Luis Ceballos, glaciólogo del Ideam.
El Ritacuba Blanco se ha convertido en el glaciar más quebrado del país y se encuentra en cuenta regresiva hacia su extinción. A medida que el hielo se derrite gota a gota, turistas visitan la zona, posando para fotografías entre las imponentes grietas que marcan el paisaje. De los 14 glaciares tropicales que existían en Colombia a principios del siglo XX, solo quedan seis, lo que pone en evidencia la crisis ambiental que enfrentamos.
El Fenómeno del Niño ha acelerado la desaparición de los glaciares de El Cocuy, un paraíso frío que da origen a ríos y que solo es accesible tras una caminata de siete kilómetros en ascenso. Estas montañas, que son hogar de cóndores y mamíferos como tapires y venados, enfrentan un futuro incierto.
“En los últimos meses, se ha derritido la nieve por ausencia de precipitaciones, quedando expuesto el hielo a la radiación solar, lo que ha acelerado la fundición del hielo”, sostiene Ceballos, quien es la principal autoridad en el tema en Colombia. “Observamos un cambio en los espesores de hielo entre 2 y 3 metros. Eso, para un glaciar colombiano, es demasiado”, agrega.
Los glaciares, considerados fieles termómetros del calentamiento global, están dando señales de alerta. En Asia, el continente más afectado por las olas de calor extremo, los picos helados del Himalaya también están desapareciendo, lo que amenaza la seguridad hídrica de la región, según la Organización Meteorológica Mundial.
A pesar de que el observatorio Copernicus informó recientemente que El Niño está “debilitándose”, esto no cambia la tendencia fundamental del calentamiento global, que se alimenta del uso masivo de petróleo, carbón y gas fósil. “El deshielo no era tan notorio como ahora; este año ha sido demasiado el descongelamiento”, señala Ceballos.
La situación es evidente para quienes han crecido en la región. “Este año, cada vez que subo, está peor. Ya hay una grieta nueva, más descongelado… uno siente mucha nostalgia como habitante de acá”, lamenta un residente local, quien observa con tristeza el deterioro de su hogar.
El futuro del glaciar Ritacuba Blanco es incierto, y su desaparición sería una pérdida irreparable para el ecosistema y la cultura de la región.