Los clubes de la Euroliga se mantienen escépticos ante la incierta propuesta de FIBA y NBA para crear una nueva liga europea, a pesar de las promesas de expansión y grandes inversiones. En una reciente reunión de los 13 clubes propietarios de la Euroliga, la falta de detalles concretos sobre el proyecto fue un factor clave en la desconfianza generalizada. Equipos como Real Madrid y Barcelona se mantienen al margen, sin comprometerse con el futuro del baloncesto europeo.
Mientras la NBA y FIBA buscan introducir una nueva estructura para apoderarse del mercado europeo, los dirigentes de la Euroliga, liderados por Paulius Motiejunas, defienden su modelo de liga consolidado y sin necesidad de «salvadores». La lucha por el control económico y deportivo sigue abierta, con la mirada puesta en el posible impacto en la cohesión del baloncesto europeo.
¿Será esta una nueva era para el baloncesto en Europa o la resistencia de la Euroliga prevalecerá? La batalla está lejos de terminar.