La justicia declaró responsable al Municipio de Tunja, al Curador Urbano No. 2 de la época y al Consorcio “La Esperanza” por los daños estructurales que dejaron inhabitable una vivienda en la urbanización Portal de Otoño, construida en un terreno geotécnicamente inestable.
El Juzgado Quinto Administrativo de Tunja y, en segunda instancia, el Tribunal Administrativo de Boyacá, hallaron probado que la casa J-2, adquirida en 2008 por $65 millones, sufrió graves afectaciones como hundimientos y agrietamientos debido a una falla en el suelo.
Las licencias de urbanismo fueron otorgadas en 2006 pese a advertencias técnicas sobre el riesgo del terreno. Ni la curaduría ni el municipio realizaron un control adecuado, permitiendo el desarrollo de 164 viviendas en un área catalogada como de “alta amenaza” por el propio Plan de Ordenamiento Territorial (POT).
Aunque se modificó el monto de los perjuicios reconocidos, el fallo confirmó que hubo una omisión en vigilancia urbanística y que el proyecto violó normativas técnicas fundamentales. Las autoridades deberán indemnizar solidariamente a los afectados por la pérdida de su vivienda.