La fonoaudióloga bogotana Liliana Andrea Molina Garavito, reportada como desaparecida el 10 de noviembre tras salir de su vivienda en Suba, fue hallada sin vida en la ciudad de Tunja. El cuerpo, según información preliminar, presentaba varias heridas con arma blanca.
Las primeras pistas recopiladas por las autoridades indicaron que Molina habría sido vista por última vez en zonas cercanas al Tunal y Yomasa, donde presuntamente tuvo contacto con delincuentes que le habrían suministrado escopolamina, sustancia capaz de causar pérdida de memoria, alteraciones mentales y riesgos letales.
Fuentes extraoficiales señalaron que algunas heridas podrían ser autoprovocadas, aunque será Medicina Legal quien determine con certeza las causas de la muerte.
Investigadores analizan las posibles rutas de desplazamiento entre Bogotá y Tunja, así como los elementos encontrados en el lugar del hallazgo y los últimos registros telefónicos de la víctima, con el fin de esclarecer completamente el caso.