Celebraron con orgullo y gratitud a los campesinos cuitivenses, guardianes de la tierra, del saber ancestral y del alma del municipio. Su labor diaria, hecha con manos firmes y corazones nobles, cultiva no solo el alimento que llega a las mesas, sino también los valores que los definen como pueblo: esfuerzo, dignidad y amor por la tierra.
En cada surco labrado, en cada producto cosechado, se refleja una historia de resistencia y esperanza. A ustedes, que madrugan con el canto del gallo y que enfrentan las estaciones con fe inquebrantable, les rinden un homenaje sincero. También exaltaron con admiración las artesanías cuitivenses, reflejo de creatividad, tradición e identidad. Cada tejido, cada talla y cada pieza hecha a mano los conecta con las raíces y muestra al mundo la riqueza cultural de la gente. Y no pueden dejar de destacar el turismo rural y cultural, que florece gracias a la hospitalidad campesina, los paisajes que embellecen la tierra y la herencia viva que comparten con quienes los visitan. Cuítiva es destino de historia, de belleza natural y de cultura campesina.