Ante el aumento del riesgo por la temporada seca y el fenómeno de El Niño, el Gobierno Nacional suspendió en todo el país los permisos para realizar quemas abiertas controladas en zonas rurales. La medida aplica para actividades agrícolas, mineras, recolección de cosechas y control de heladas.
La decisión, adoptada mediante resolución del Ministerio de Ambiente, busca prevenir incendios forestales de gran magnitud y reducir la contaminación del aire. La restricción se mantendrá hasta que el Ideam confirme oficialmente el fin de las condiciones climáticas asociadas a El Niño.
Como complemento, el Gobierno anunció una recompensa de hasta 20 millones de pesos para quienes suministren información que permita identificar a personas que provoquen incendios de manera intencional. Las denuncias podrán hacerse a través de líneas habilitadas para la lucha contra el crimen y la protección ambiental.
Para fortalecer la respuesta, la Policía Nacional incorporó cuatro aeronaves —dos helicópteros y dos aviones— a las labores de atención y control de emergencias.