El año pasado la Asamblea de Boyacá encendió las alarmas por la crítica situación de la salud mental en el departamento durante una audiencia pública que reunió a médicos, psiquiatras y autoridades del sector salud. El encuentro evidenció las barreras que siguen impidiendo un acceso oportuno a la atención especializada.
Expertos coincidieron en que el estigma social, las falencias del sistema de salud y el desconocimiento de los síntomas son factores clave que retrasan la búsqueda de ayuda. También subrayaron la necesidad de fortalecer la empatía, la escucha activa y la detección temprana del malestar emocional.
Desde la Asamblea se hizo un llamado a la comunidad para apoyar a quienes atraviesan dificultades emocionales y a buscar ayuda profesional a tiempo, con el objetivo de prevenir que los problemas de salud mental se agraven en la región.