En marzo de 2024, la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) y la Alcaldía de Chiquinquirá anunciaron avances en la consolidación de un convenio marco que prometía fortalecer el desarrollo del municipio a través del acompañamiento académico y técnico en áreas estratégicas como infraestructura, emprendimiento y agricultura. El anuncio generó expectativas en una región históricamente marcada por limitadas oportunidades de acceso a educación superior y escaso respaldo técnico para el desarrollo productivo local.
Casi dos años después, la pregunta sigue siendo inevitable: ¿en qué punto quedó ese convenio y qué impactos reales ha tenido para Chiquinquirá?
Tras el encuentro de 2024, desde la administración municipal se habló de una hoja de ruta que permitiría definir proyectos concretos con acompañamiento directo de la UPTC. Entre las prioridades estaban la asesoría técnica para iniciativas de emprendimiento, el fortalecimiento del sector agrícola y el apoyo en procesos de planificación e infraestructura local.
Fuentes consultadas en el ámbito académico señalan que, durante el segundo semestre de 2024 y a lo largo de 2025, el trabajo se concentró principalmente en mesas técnicas y procesos de diagnóstico, más que en la ejecución directa de proyectos visibles para la comunidad. Estos espacios permitieron identificar necesidades en formación, cobertura educativa y pertinencia de programas universitarios en la región.
Uno de los avances más concretos asociados a este proceso ha sido la inclusión de Chiquinquirá en los planes de ampliación y fortalecimiento de la infraestructura universitaria de la UPTC en Boyacá. Aunque estas inversiones no dependen exclusivamente del convenio municipal, sí están alineadas con el objetivo inicial de ampliar la presencia de la universidad en el occidente del departamento.
Durante 2025 se adelantaron estudios y diseños para la mejora y ampliación de espacios académicos, con miras a ofrecer mejores condiciones para programas presenciales y modalidades híbridas. No obstante, hasta comienzos de 2026, las obras físicas de gran escala aún no se han materializado, una situación que se repite en varios proyectos de infraestructura educativa a nivel nacional.
En materia de emprendimiento, la vinculación directa de estudiantes y docentes a iniciativas productivas locales ha sido limitada y de bajo perfil, según líderes comunitarios y actores del sector económico consultados. Si bien se han desarrollado jornadas académicas, asesorías puntuales y actividades de extensión universitaria, estas no han alcanzado todavía la escala necesaria para generar impactos sostenidos en empleo o dinamización económica.
Desde la UPTC se reconoce que los procesos de extensión y proyección social requieren financiación específica, continuidad institucional y articulación con otras entidades, factores que han ralentizado la ejecución de lo planteado inicialmente.
A casi dos años del anuncio inicial, el convenio entre la UPTC y la Alcaldía de Chiquinquirá no puede calificarse como un fracaso, pero tampoco como un proyecto plenamente consolidado. Su mayor avance ha estado en la planeación, el diagnóstico y la articulación con iniciativas regionales más amplias, mientras que los resultados tangibles para la ciudadanía siguen siendo parciales.