El guarapo es una bebida fermentada ancestral de Cuítiva, elaborada artesanalmente con supia, panela y canela. Su preparación implica hervir miel con agua y dejar fermentar la mezcla de forma natural entre 2 y 5 días, dependiendo de la temperatura y acidez deseada. Algunas versiones incluyen canela para aportar un sabor distintivo. Esta fermentación, hecha sin aditivos y a temperatura ambiente, conserva técnicas tradicionales transmitidas por generaciones.
En Cuítiva, el guarapo tiene un profundo valor cultural: se asocia al trabajo en el campo, la hospitalidad campesina y las celebraciones locales. Se sirve en totumas o vasos sencillos, con un color dorado y sabor dulce, ácido y ligeramente efervescente. Su aroma frutal lo hace refrescante y único. Se recomienda acompañarlo con arepas boyacenses, pan de cebolla, trucha frita o cuajada con melao, y en ocasiones especiales, se sirve frío con hielo y limón.
