Al menos ocho municipios enfrentan dificultades para acceder a agua potable, mientras las autoridades intensifican la atención con carrotanques y hacen un llamado urgente al cuidado del recurso.
La escasez de agua potable vuelve a golpear a varias comunidades en Boyacá. Más de ocho municipios del departamento atraviesan una situación crítica de desabastecimiento, lo que ha obligado a las autoridades a desplegar operativos de emergencia para garantizar el suministro básico a miles de familias.
Según informó la Dirección de Gestión del Riesgo de Boyacá, ya se han distribuido más de 125.000 litros de agua potable mediante carrotanques, que llevan el recurso directamente hasta las zonas más afectadas.
Uno de los casos más preocupantes es el de Motavita, municipio que históricamente ha enfrentado dificultades en el acceso al agua, pero cuya situación se ha agravado en las últimas semanas. “Desde el primer momento llevamos carrotanques para abastecer a la comunidad”, explicó el director de la entidad, Julián Hernández.
Sin embargo, no todos los municipios presentan el mismo panorama. En algunas zonas, como el municipio de Boyacá, las recientes lluvias han dado un respiro, permitiendo la recuperación parcial de fuentes hídricas y mejorando el suministro.
A pesar de estos avances puntuales, la emergencia persiste en gran parte del territorio. Las autoridades reiteraron que la distribución de agua continuará mientras se estabiliza la situación, aunque advirtieron que se trata de una solución temporal frente a un problema estructural.
En medio de la coyuntura, el llamado al cuidado del agua se hace más urgente que nunca. “El agua es un recurso valioso. Debemos proteger nuestros páramos, nuestras fuentes y evitar prácticas que afecten su disponibilidad. Solo cuando escasea entendemos realmente su valor”, concluyó Hernández.
La crisis pone en evidencia la vulnerabilidad hídrica de varias regiones del departamento y la necesidad de fortalecer estrategias sostenibles que garanticen el acceso continuo al agua potable.