En medio de los desafíos ambientales que enfrenta el país, una iniciativa liderada por el Ejército Nacional de Colombia comienza a dar frutos en Boyacá. Se trata del fortalecimiento de cinco viveros militares estratégicamente ubicados en diferentes municipios, como parte de una ambiciosa apuesta por la reforestación y la protección de los ecosistemas.
El proyecto se desarrolla en el marco del Plan Amazonía, una estrategia institucional enfocada en la conservación ambiental, que en esta ocasión contó con el respaldo de la Gobernación de Boyacá. Gracias a esta articulación, la Primera Brigada recibió insumos clave para potenciar la producción de material vegetal en viveros ubicados en Duitama, Sogamoso, El Espino, Chiquinquirá y Tunja.
Entre los elementos entregados se encuentran abonos, semillas, fertilizantes y tanques de almacenamiento de agua, herramientas fundamentales para optimizar la producción de plántulas que serán utilizadas en jornadas de siembra en distintas zonas del departamento. Esta dotación no solo incrementa la capacidad operativa de las unidades militares, sino que también fortalece su papel en la lucha contra la deforestación.
El acto de entrega tuvo lugar en el Jardín Botánico de Boyacá, donde autoridades civiles y militares destacaron el impacto de esta alianza. La secretaria de Desarrollo y Medio Ambiente Sostenible, Soraida Ruiz García, y el teniente coronel Hardy Ferney Rodríguez García, subrayaron la importancia de fortalecer estas capacidades para avanzar hacia un desarrollo sostenible.
Durante la jornada, además, se realizó la entrega de infraestructura para el vivero del Batallón de Apoyo y Sostenimiento para el Combate Cacique Tundama, lo que permitirá mejorar los procesos de producción y ampliar el alcance de las campañas ambientales lideradas por esta unidad militar.
Más allá de la logística y los insumos, esta iniciativa representa un compromiso concreto con el futuro ambiental de Boyacá. A través de acciones coordinadas con autoridades locales y comunidades, el Ejército no solo refuerza su presencia en el territorio, sino que también se posiciona como un actor clave en la protección de los recursos naturales.
Con cada plántula sembrada, se consolida una estrategia que busca restaurar ecosistemas, mitigar el impacto del cambio climático y sembrar conciencia ambiental en toda la región. Boyacá, así, se convierte en escenario de una ofensiva verde que promete dejar huella a largo plazo.