La apuesta de Boyacá por convertirse en un referente audiovisual en Colombia ya no es un proyecto a futuro: es una realidad que comienza a tomar fuerza en uno de los escenarios más importantes del cine en América Latina. Desde el 14 y hasta el 19 de abril, el departamento participa activamente en el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, que se desarrolla en Cartagena de Indias.
Un territorio que quiere ser set de cine
Con una estrategia clara, la Secretaría de Cultura de Boyacá, junto al Consejo Departamental de Cinematografía, busca posicionar al departamento como un destino atractivo para producciones audiovisuales nacionales e internacionales.
La iniciativa no es menor. Colombia ha venido consolidándose como un hub audiovisual en la región, impulsado por incentivos como el Fondo Fílmico Colombia y beneficios tributarios para producciones extranjeras. En ese contexto, regiones como Boyacá ven una oportunidad para competir con escenarios ya posicionados, gracias a su diversidad de paisajes, arquitectura colonial y riqueza cultural.
El FICCI: vitrina clave para las regiones
El Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, considerado el más antiguo de América Latina, no solo exhibe películas: también funciona como plataforma de industria. En sus espacios de mercado, encuentros y formación, convergen productores, directores, distribuidores y entidades públicas que buscan alianzas y financiación.
Para Boyacá, estar presente en esta edición 65 significa entrar en conversaciones estratégicas sobre coproducciones, circulación de contenidos y fortalecimiento del talento local.
Talento, redes y economía creativa
Desde el Consejo Departamental de Cinematografía, su vicepresidenta Pilar Archila Salamanca ha resaltado que el respaldo institucional es clave para consolidar una industria sostenible. Y es que el reto no es solo atraer rodajes, sino también formar profesionales, impulsar contenidos propios y generar empleo.
Según cifras del sector cultural en Colombia, las industrias creativas —incluido el audiovisual— han representado cerca del 3% del PIB nacional en los últimos años, consolidándose como un motor económico en crecimiento. En ese escenario, Boyacá busca insertarse con una oferta competitiva.
Más allá del turismo: desarrollo con identidad
La proyección del departamento en el FICCI también apunta a diversificar su economía. Promoverse como locación cinematográfica no solo impulsa el turismo, sino que dinamiza sectores como el transporte, la hotelería y los servicios técnicos.
Además, permite contar historias propias. Narrativas que reflejen la identidad boyacense, sus tradiciones y su historia, llevándolas a audiencias nacionales e internacionales.
Una apuesta que apenas comienza
La participación de Boyacá en el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias marca un paso importante en la consolidación de su ecosistema audiovisual. El reto ahora será traducir los contactos, aprendizajes y oportunidades en proyectos concretos.
Porque en la nueva economía creativa, las regiones que cuentan sus historias no solo preservan su cultura: también construyen futuro.