La ciencia dejó de ser un privilegio lejano para convertirse en una herramienta real de cambio en Boyacá. Con la entrega de 50 equipos de cómputo y el respaldo a 72 jóvenes investigadores, el Gobierno Nacional da un paso firme hacia la construcción de paz desde el conocimiento.
El anuncio, liderado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación en articulación con la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, marca un hito en el fortalecimiento de la investigación juvenil en el departamento.
Jóvenes que investigan para transformar su realidad
Los beneficiarios hacen parte del programa “Jóvenes en Ciencia para la Paz”, una iniciativa que va más allá de la formación académica: busca convertir ideas en soluciones concretas para los territorios.
En total, 50 iniciativas están siendo desarrolladas por jóvenes provenientes de 62 municipios de Boyacá, muchos de ellos enfrentando contextos complejos:
76% viven en zonas rurales
40 mujeres y 32 hombres integran el programa
5 participantes son víctimas del conflicto armado
Lejos de ser cifras, estos datos reflejan una apuesta por la equidad y la inclusión a través del conocimiento.
Tecnología que abre oportunidades
La entrega de equipos no es solo un apoyo material. Es, en palabras de expertos, una puerta de entrada a la innovación.
Durante el evento, realizado en Tunja, la viceministra Luisa Fernanda Robayo destacó que la ciencia y la tecnología son herramientas clave para cerrar brechas sociales y generar oportunidades reales para la juventud.
Cada computador entregado representa la posibilidad de investigar, crear y emprender en áreas como:
Bioeconomía
Transformación digital
Innovación social
Inversión y avance: un proyecto en marcha
El programa cuenta con una inversión de 1.424 millones de pesos por parte del Gobierno Nacional y ya presenta un avance del 28,12% en su ejecución.
Las actividades han incluido formación presencial en municipios como:
Tunja
Chiquinquirá
Garagoa
Soatá
Además de sesiones virtuales que amplían el alcance del programa en todo el departamento.
De la idea al negocio: el siguiente paso
El proceso ahora entra en una fase clave: la estructuración de proyectos y planes de negocio.
Entre abril y mayo, los jóvenes trabajarán en convertir sus iniciativas en propuestas sostenibles, con impacto económico y social.
Casos como el de Diana Rincón evidencian el potencial del programa: su proyecto no solo busca crecer a nivel local, sino proyectarse a mercados más amplios, demostrando que la ciencia también puede ser motor empresarial.
Construir paz desde el conocimiento
Más allá de los números, el mensaje es contundente: la ciencia puede ser una herramienta de reconciliación, desarrollo y futuro.
Con este tipo de iniciativas, el Gobierno busca democratizar el acceso al conocimiento y demostrar que, incluso en territorios históricamente afectados por desigualdades, la investigación puede abrir caminos reales.
Porque en Boyacá, hoy, la paz también se escribe con ideas, datos y jóvenes que se atreven a innovar.