El manejo adecuado de los plaguicidas es esencial para proteger la salud de las personas y el medio ambiente. Aunque ayudan a controlar plagas y mejorar la producción agrícola, su uso incorrecto puede causar intoxicaciones, contaminar el agua y el suelo, y afectar la fauna.
Por eso, entidades como el Ministerio de Salud y Protección Social y el Instituto Colombiano Agropecuario promueven el uso responsable, que incluye leer las etiquetas, usar elementos de protección, respetar las dosis recomendadas y disponer correctamente los envases. Un manejo seguro garantiza alimentos más sanos y comunidades más protegidas.