La emoción del ciclismo femenino colombiano ya tiene ruta y promete ser implacable. La Vuelta a Colombia Femenina Sistecrédito 2026 fue presentada oficialmente con un recorrido que combina dureza, estrategia y dramatismo hasta el último día, donde una contrarreloj individual podría cambiarlo todo.
Del 2 al 7 de junio, el pelotón afrontará más de 600 kilómetros distribuidos en seis etapas que atravesarán Cundinamarca, Tolima, Quindío y Risaralda. Será una edición diseñada para escaladoras, pero también para corredoras inteligentes capaces de leer cada momento de carrera.
Un inicio exigente que no dará respiro
Desde el primer día, la competencia marcará diferencias. La etapa inaugural, con salida en Chía y llegada en Tocancipá, incluirá el doble paso por el Alto del Sisga, un terreno quebrado que acumula desgaste y puede generar cortes tempranos en el grupo.
La segunda jornada mantendrá la presión con ascensos tradicionales como el Alto del Vino y el Alto del Trigo, consolidando una primera parte de carrera pensada para seleccionar a las más fuertes.
Velocidad, estrategia y el golpe de la alta montaña
Tras una tercera etapa más favorable para velocistas entre Honda y Girardot, llegará el punto de quiebre: la etapa reina con final en el mítico Alto de La Línea. Este ascenso, uno de los más emblemáticos del país, será decisivo para la clasificación general y podría sentenciar diferencias importantes entre las favoritas.
La carrera continuará con una quinta etapa técnica en el Eje Cafetero, incluyendo el paso por el Alto del Roble antes de llegar a Santuario, un terreno propicio para ataques sorpresivos y movimientos tácticos en la antesala del desenlace.
Todo se definirá contra el reloj
La tensión se reservará para el final. La general se decidirá en una contrarreloj individual de aproximadamente 30 kilómetros entre Ingenio Risaralda y Apía, una jornada donde cada segundo contará y donde las especialistas podrán cambiar el rumbo de la carrera.
Un recorrido que consolida el crecimiento del ciclismo femenino
La undécima edición de esta competencia reafirma el lugar de la Vuelta a Colombia Femenina como una de las pruebas más importantes del calendario nacional, con participación internacional y un trazado cada vez más exigente. Desde su creación en 2016, la carrera ha evolucionado hasta convertirse en vitrina del talento femenino colombiano y latinoamericano.
Con montaña, estrategia y un cierre al cronómetro, la edición 2026 promete espectáculo total. No habrá margen de error: cada pedalazo contará en una carrera que, más que nunca, se decidirá entre la resistencia en la altura y la precisión contra el tiempo.