Las llamadas de extorsión carcelaria siguen afectando a las comunidades. Los delincuentes usan miedo y engaños para manipularte. ¡Infórmate y protégete!
¿Qué debes tener en cuenta?
Si te llaman de un número desconocido.
Si dicen tener a un familiar tuyo detenido, secuestrado o en problemas.
Si te piden dinero para “evitar daños”.
Si se hacen pasar por policías, militares o familiares como el “tío” o la “tía”.
Actúa con inteligencia:
Mantén la calma.
Cuelga la llamada.
Verifica la información.
Comunícate con tu familiar.
Denuncia a la línea 165.
YO NO PAGO. YO DENUNCIO.
Juntos podemos frenar la extorsión. Comparte esta información y protege a tu comunidad.