Un total de 30 familias campesinas de la provincia centro de Boyacá se vincularon a una estrategia de conservación liderada por Corpoboyacá para proteger 287 hectáreas del Parque Natural Regional Cortadera, uno de los ecosistemas estratégicos más importantes del departamento.
La iniciativa hace parte del esquema de Pagos por Servicios Ambientales (PSA), un mecanismo que busca incentivar económicamente a las comunidades rurales que contribuyen a la preservación de bosques, fuentes hídricas y áreas de alta importancia ecológica.
Conservación con participación comunitaria
Según explicó Yeimy Chaparro, profesional de la Subdirección de Ecosistemas y Gestión Ambiental de Corpoboyacá, el proyecto es el resultado de un proceso participativo desarrollado junto a Juntas de Acción Comunal, asociaciones rurales y administraciones municipales de la región.
Las familias beneficiarias pertenecen a los municipios de Toca, Siachoque, Pesca, Tuta y Rondón, territorios ubicados en una zona estratégica para la regulación hídrica y la conservación de ecosistemas altoandinos.
“Hoy nos complace anunciar el inicio de la fase de implementación de este importante hito técnico, sustentado en el compromiso de 30 familias que se vincularon mediante acuerdos de conservación”, señaló la profesional.
Un ecosistema clave para el agua y la biodiversidad
El Parque Natural Regional Cortadera es considerado un corredor ambiental de gran relevancia para Boyacá debido a su riqueza hídrica, biodiversidad y capacidad de regulación climática.
De acuerdo con información del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, los esquemas de Pagos por Servicios Ambientales permiten reconocer e incentivar las acciones de conservación desarrolladas por comunidades locales en ecosistemas estratégicos del país. (minambiente.gov.co)
Expertos ambientales destacan que este tipo de mecanismos son fundamentales para reducir procesos de deforestación, proteger nacimientos de agua y promover modelos sostenibles de producción rural.
Gobernanza ambiental desde las comunidades
Además del componente ecológico, la estrategia ha fortalecido los procesos de articulación entre la autoridad ambiental y las comunidades campesinas, consolidando espacios de diálogo y corresponsabilidad frente al cuidado del territorio.
Corpoboyacá destacó que uno de los principales logros del proyecto ha sido la construcción de confianza con las comunidades rurales, permitiendo avanzar hacia modelos de gobernanza ambiental participativa.
“El esquema de pagos por servicios ambientales en el Parque Cortadera es un ejemplo de articulación social para la sostenibilidad de los ecosistemas y el bienestar de las comunidades locales”, agregó Yeimy Chaparro.
Boyacá apuesta por modelos sostenibles de conservación
En los últimos años, Boyacá ha fortalecido estrategias orientadas a la protección de páramos, bosques altoandinos y zonas de recarga hídrica mediante programas de restauración ecológica y conservación comunitaria.
Las autoridades ambientales consideran que iniciativas como esta no solo contribuyen a preservar los recursos naturales, sino que también generan alternativas económicas sostenibles para las familias campesinas que habitan en áreas de especial importancia ambiental.
Con la implementación de estos acuerdos, Corpoboyacá busca seguir ampliando las áreas protegidas bajo esquemas de conservación voluntaria y consolidar un modelo de sostenibilidad basado en el trabajo conjunto entre instituciones y comunidades rurales.