Más de mil familias campesinas serán beneficiadas con programas de formalización de tierras, entrega de maquinaria agrícola e inversiones que buscan fortalecer la seguridad alimentaria y la economía rural en Boyacá.
El Gobierno Nacional anunció una de las mayores apuestas recientes para fortalecer el desarrollo rural en Boyacá. Con inversiones en infraestructura, acceso a la propiedad de la tierra, apoyo a asociaciones campesinas y programas para reducir los costos de producción, el departamento recibirá recursos que buscan dinamizar el campo y mejorar las condiciones de miles de productores.
Durante una jornada liderada por la ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Martha Carvajalino, se oficializó la construcción y adecuación integral de la nueva Plaza de Mercado Minorista del Norte de Tunja, un proyecto esperado durante varios años por comerciantes y productores de la región.
La iniciativa busca convertir este espacio en un moderno centro de abastecimiento que facilite la comercialización directa de alimentos, reduzca la intermediación y fortalezca los circuitos cortos de comercialización entre el campo y la ciudad.
Para los productores, la nueva infraestructura representa mucho más que una obra física. Significa contar con mejores condiciones para ofrecer sus cosechas, ampliar mercados y garantizar productos frescos a los consumidores, fortaleciendo así la seguridad alimentaria regional.
Recursos para aliviar los costos de producción
Otro de los anuncios más importantes fue la llegada del programa Fondo de Acceso a Insumos Agropecuarios (FAIA Mitigación) a 21 municipios boyacenses, estrategia mediante la cual pequeños y medianos productores podrán acceder a apoyos para disminuir los costos de insumos agrícolas.
La iniciativa hace parte de una inversión nacional cercana a los 110.000 millones de pesos y prioriza 23 cadenas productivas, entre ellas la papa, uno de los principales renglones económicos del departamento.
El acceso a fertilizantes, semillas y otros insumos a menores costos busca mejorar la competitividad del campo boyacense en un contexto donde los productores han enfrentado incrementos en los precios de producción durante los últimos años.
La tierra sigue llegando a manos campesinas
Uno de los momentos más significativos de la jornada se vivió en el municipio de Paz de Río, donde 217 familias campesinas recibieron oficialmente los títulos de propiedad de sus predios gracias al trabajo articulado entre el Ministerio de Agricultura y la Agencia Nacional de Tierras.
La formalización de la propiedad no solo brinda seguridad jurídica sobre los predios rurales, sino que también facilita el acceso a créditos, programas estatales e inversiones para fortalecer la productividad de las fincas.
Maquinaria para modernizar el campo
La estrategia también incluyó la entrega de maquinaria agrícola, motocicletas y tanques de almacenamiento de agua que beneficiarán a cerca de 800 familias rurales.
Estos equipos permitirán optimizar labores agrícolas, reducir tiempos de trabajo y mejorar la capacidad de respuesta frente a las condiciones climáticas, especialmente en zonas donde el acceso al agua continúa siendo un desafío para la producción.
Adicionalmente, la Asociación Municipal de Cafeteros de Pajarito recibió recursos por 98 millones de pesos destinados a fortalecer la producción cafetera mediante el programa Fondo Finca, desarrollado conjuntamente con la Gobernación de Boyacá.
Un impulso para la economía campesina
Las inversiones anunciadas evidencian una estrategia que combina infraestructura comercial, acceso a la tierra, apoyo tecnológico y fortalecimiento de las organizaciones campesinas, pilares fundamentales para consolidar un campo más competitivo y sostenible.
Boyacá, reconocido como una de las principales despensas agrícolas del país, concentra una importante producción de papa, cebolla, hortalizas, frutas, leche y café. Por ello, el fortalecimiento de sus sistemas agroalimentarios tiene un impacto que trasciende las fronteras del departamento y contribuye al abastecimiento nacional.
Con estas acciones, el Gobierno Nacional, la Gobernación de Boyacá y las administraciones locales buscan generar mejores condiciones para que las familias campesinas incrementen su productividad, fortalezcan sus ingresos y continúen siendo protagonistas del desarrollo económico y alimentario de Colombia.