El velocista chocoano rompió los récords de Colombia y Suramérica en los 100 metros planos y se consolidó como una de las grandes figuras del sprint mundial. Su actuación ilusiona al país con una nueva medalla olímpica.
El atletismo colombiano vivió uno de los momentos más memorables de su historia. En una noche que quedará grabada para siempre en el deporte nacional, el velocista Ronal Longa detuvo el cronómetro en 9.85 segundos durante la final de los 100 metros del Campeonato Panamericano de Atletismo, disputado en Medellín, estableciendo un nuevo récord de Colombia y de Suramérica.
Con un viento reglamentario de +1.5 metros por segundo, Longa dominó la prueba reina del atletismo con una exhibición de velocidad que lo ubicó entre los mejores velocistas del planeta. El registro, además de pulverizar su propia marca nacional de 9.96 segundos, superó el récord suramericano de 9.92, que pertenecía al brasileño Erick Felipe Barbosa desde 2025.
La carrera disputada en el renovado estadio Alfonso Galvis Duque también fue histórica por el nivel de sus protagonistas. El canadiense Eliezer Adjibi cruzó segundo con 9.92, mientras que el puertorriqueño Eloy Benítez ocupó el tercer lugar con 9.98, convirtiendo la final de Medellín en la más rápida que se haya corrido en territorio suramericano.
La nueva referencia del atletismo colombiano
El triunfo confirma la extraordinaria evolución del atleta nacido en el Chocó, quien desde hace varias temporadas era considerado una de las mayores promesas del sprint continental. Sin embargo, el tiempo de 9.85 representa un salto definitivo hacia la élite mundial.
De acuerdo con el Ministerio del Deporte, la marca deja a Longa como el tercer mejor registro del año en el mundo, únicamente por detrás del jamaiquino Oblique Seville (9.82) y del nigeriano Kayinsola Ajayi (9.84), además de situarlo por delante del campeón olímpico de París 2024, el estadounidense Noah Lyles, cuyo mejor tiempo de la temporada es de 9.88 segundos.
El resultado también lo ubica entre los 20 mejores tiempos de la historia en la prueba de los 100 metros, un logro reservado para un reducido grupo de velocistas que han marcado época en el atletismo internacional.
«La Bestia del Chocó» quiere ir más rápido
Tras cruzar la meta, Longa buscó inmediatamente a su entrenador, Nelson Gutiérrez, para celebrar juntos frente al tablero electrónico que confirmaba la nueva marca continental.
El técnico explicó que el resultado no fue producto de la casualidad, sino del trabajo realizado durante la temporada europea, donde el colombiano acumuló varias competencias de alto nivel.
«Habíamos proyectado correr cerca de 9.90 y se consiguió incluso un tiempo mejor. Es un atleta que ha evolucionado técnicamente y ahora debemos pensar en construir una medalla olímpica para Colombia», señaló Gutiérrez, quien pidió respaldo para el velocista de cara a los próximos desafíos internacionales.
Por su parte, Longa dejó claro que considera este registro apenas un nuevo punto de partida.
«Sé que puedo correr más rápido que eso», afirmó el atleta, quien continuará su preparación para el Mundial Ultimate de Budapest y las competencias del ciclo olímpico.
Medellín hizo historia
El Campeonato Panamericano de Atletismo, que reunió cerca de 500 atletas de 28 países, se convirtió en un escenario perfecto para el nacimiento de una nueva figura del deporte continental. La renovada pista del estadio Alfonso Galvis Duque fue inaugurada con una actuación que ya ocupa un lugar privilegiado en los libros del atletismo.
Con apenas 22 años, Ronal Longa ya no es solo el hombre más rápido de Colombia o de Suramérica. Su explosiva carrera de 9.85 segundos lo instaló definitivamente entre los grandes velocistas del mundo y abrió una nueva ilusión para el deporte colombiano, que vuelve a soñar con conquistar una medalla olímpica en la prueba más emblemática del atletismo.