La capital boyacense registró una tasa de desempleo del 11,6 % durante el trimestre marzo-mayo de 2026, ubicándose como la quinta ciudad con mayor desocupación en Colombia. Aunque la informalidad cayó de manera significativa, expertos advierten sobre la alta dependencia del empleo público.
Mientras el mercado laboral colombiano continúa mostrando señales de recuperación, Tunja sigue enfrentando importantes desafíos en materia de generación de empleo. De acuerdo con los más recientes resultados de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la capital de Boyacá registró una tasa de desempleo del 11,6 % durante el trimestre móvil marzo-mayo de 2026, 0,2 puntos porcentuales por encima de la registrada en el mismo periodo del año anterior.
Con este resultado, Tunja se ubicó como la quinta ciudad con mayor tasa de desempleo del país, en contraste con la tendencia nacional, donde el indicador continuó descendiendo como consecuencia de la recuperación de diferentes sectores de la economía.
A pesar del comportamiento del desempleo, algunos sectores impulsaron la creación de nuevos puestos de trabajo. La administración pública, junto con las actividades relacionadas con los servicios de salud y educación, fueron los principales motores de generación de empleo durante el último año, al aportar 4.117 nuevas plazas laborales.
Asimismo, las actividades profesionales, científicas y técnicas mostraron un crecimiento importante, con 1.505 nuevos empleos, impulsados principalmente por profesionales independientes dedicados a servicios de consultoría, asesoría jurídica, contable y otros servicios especializados.
Sin embargo, analistas advirtieron que buena parte de esa dinámica continúa dependiendo del sector público. Según explicó el economista Andrés Pineda, durante el último año los empleos asociados directamente al Gobierno aumentaron en 2.923, un comportamiento influenciado por el calendario electoral y los procesos de vinculación derivados de las elecciones y la gestión administrativa.
El experto señaló que esta situación mantiene uno de los principales retos estructurales del mercado laboral tunjano: la limitada capacidad del sector privado para generar empleo formal de manera sostenida, lo que incrementa la dependencia de las entidades estatales como principal fuente de ocupación.
La informalidad mostró una de las mayores mejoras del país
Uno de los indicadores más positivos para Tunja fue la reducción de la informalidad laboral. La ciudad registró una disminución de 6,1 puntos porcentuales, al pasar del 41,7 % al 35,6 % en un año, convirtiéndose en la ciudad con la mayor reducción de este indicador entre las principales capitales del país.
La cifra resulta especialmente significativa al compararse con el promedio nacional, donde la informalidad laboral alcanzó el 54,7 %, lo que significa que más de la mitad de los trabajadores colombianos continúan desempeñándose en actividades sin protección social ni garantías laborales.
Empleo, uno de los principales retos para la próxima administración
De cara a las elecciones atípicas para la Alcaldía de Tunja, Andrés Pineda hizo un llamado a los candidatos para que las propuestas sobre empleo estén sustentadas en metas concretas, indicadores verificables y estrategias orientadas al fortalecimiento del sector productivo.
El economista señaló que expresiones generales como «fortalecer» o «promover» el empleo deben ir acompañadas de acciones específicas, inversiones y resultados medibles que permitan diversificar la economía local y reducir la dependencia del empleo estatal.
Los resultados más recientes del DANE reflejan que, aunque Tunja avanza en la formalización del empleo, continúa enfrentando el desafío de dinamizar el sector privado, atraer inversión y generar oportunidades laborales sostenibles que permitan reducir de manera estructural la desocupación en la capital boyacense.