El programa de Pago por Servicios Ambientales avanza en el Distrito Regional de Manejo Integrado Cristales Castillejo o Guacheneque, donde familias rurales son reconocidas por conservar ecosistemas estratégicos que abastecen de agua a la región.
La protección de los páramos y las fuentes hídricas continúa consolidándose como una de las principales apuestas ambientales del departamento. En el municipio de La Capilla, el Gobierno de Boyacá avanza en la implementación del esquema de Pago por Servicios Ambientales (PSA), una estrategia que reconoce económicamente a los propietarios y habitantes rurales que conservan los ecosistemas de alto valor ambiental.
La iniciativa se desarrolla en el Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) Cristales Castillejo o Guacheneque, un territorio considerado estratégico por su riqueza hídrica y biodiversidad, donde las acciones de conservación buscan garantizar la protección de los recursos naturales para las actuales y futuras generaciones.
De acuerdo con la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Boyacá, los beneficiarios del programa pertenecen a las veredas Barro Blanco Arriba, Camagoa, Palma Arriba y Zinc, comunidades que han asumido compromisos relacionados con la preservación de la cobertura vegetal, el cuidado de las fuentes de agua y la protección de los ecosistemas de páramo.
El esquema de Pago por Servicios Ambientales se basa en un principio sencillo: reconocer el aporte que realizan las comunidades rurales al conservar los recursos naturales que benefician a toda la sociedad. A cambio de mantener estas áreas protegidas y adoptar prácticas sostenibles, los participantes reciben incentivos económicos que fortalecen sus ingresos y promueven alternativas compatibles con la conservación.
En Colombia, este mecanismo fue reglamentado como una herramienta para incentivar la preservación de ecosistemas estratégicos y contribuir a la mitigación del cambio climático, la conservación de la biodiversidad y la seguridad hídrica de los territorios. Los páramos, en particular, desempeñan un papel fundamental al captar, almacenar y regular el agua que abastece a millones de personas, además de albergar especies únicas de flora y fauna.
Desde la administración departamental se destacó que este tipo de programas permiten fortalecer la relación entre las comunidades campesinas y la protección ambiental, generando beneficios tanto para quienes habitan estos territorios como para los municipios que dependen de los servicios ecosistémicos que allí se producen.
Con la implementación del esquema en La Capilla, Boyacá continúa impulsando estrategias orientadas a la conservación de sus ecosistemas estratégicos, promoviendo un equilibrio entre el desarrollo rural, la protección del patrimonio natural y el bienestar de las comunidades que históricamente han cuidado estos paisajes de alta montaña.