Un juez penal especializado condenó a Celino Vargas Cepeda y Yerly Katherine Galvis Gómez, integrantes de una estructura del ELN, por su participación en el atentado con explosivos perpetrado contra el Grupo Aéreo de Casanare, en Yopal, el 10 de enero de 2020. El ataque dejó tres personas heridas y daños materiales avaluados en más de 2.444 millones de pesos.
Según las pruebas recaudadas por la Fiscalía General de la Nación, los responsables utilizaron una volqueta transformada en plataforma para el lanzamiento de artefactos improvisados. El vehículo fue negociado y adquirido por los dos condenados, quienes posteriormente lo entregaron para su acondicionamiento. La volqueta fue trasladada hasta las inmediaciones del complejo militar y dispuesta para disparar 25 cilindros cargados con explosivos contra la instalación.
La investigación, orientada por un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales, estableció que Vargas Cepeda gestionó y pagó la compra del vehículo siguiendo órdenes de los cabecillas del ELN identificados con los alias de Nando y Oso. Por su parte, Galvis Gómez, quien cumplía labores de vigilancia y logística dentro del grupo armado ilegal, intervino en la transacción al recibir los documentos de traspaso del automotor, con pleno conocimiento del uso que se le daría.
Por estos hechos, el despacho judicial condenó a los procesados por los delitos de terrorismo, homicidio agravado en grado de tentativa, rebelión, daño en bien ajeno agravado y lesiones personales. Vargas Cepeda fue sentenciado a 29 años de prisión, mientras que Galvis Gómez recibió una pena de 12 años de cárcel.
La decisión corresponde a un fallo de primera instancia, contra el cual proceden los recursos de ley.