La Fiscalía General de la Nación judicializó a seis presuntos integrantes de la organización delincuencial conocida como Los Navarrete, señalada de liderar una red de microtráfico que comercializaba estupefacientes en distintos sectores de Tunja, Boyacá. Según la investigación, la droga era vendida en al menos cinco barrios de la ciudad, con precios por dosis que podían llegar hasta los 160.000 pesos dependiendo del comprador y la zona.
Los procesados fueron identificados como Eustorgio Navarrete Marroquín, Kevin Leonardo Navarrete Bernal, Juan Camilo Quintero Ovalle, Jeyson Andrés Castillo Lasso, Diego Alejandro Sánchez Pulido y John Robinson Cely Vanegas, a quienes la Fiscalía les imputó, de acuerdo con su presunta responsabilidad individual, los delitos de concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
De acuerdo con labores de policía judicial, Navarrete Marroquín y Navarrete Bernal serían los encargados de coordinar la adquisición, el almacenamiento y la dosificación de las sustancias, que posteriormente eran comercializadas mediante entregas a domicilio, puntos fijos de expendio y ventas exprés gestionadas a través de redes sociales. Las autoridades documentaron más de 32 hechos delictivos ocurridos entre marzo y junio de este año en los barrios San Carlos, San Francisco, El Triunfo, Bolívar, Libertador y Centenario, además de la vereda Runta.
La estructura habría tenido capacidad para distribuir cerca de 1.200 dosis diarias, generando rentas ilícitas estimadas en 50 millones de pesos mensuales. Los seis capturados registran en conjunto más de 21 anotaciones judiciales previas por distintos delitos.
Las capturas se materializaron durante seis diligencias simultáneas de registro y allanamiento adelantadas por la Policía Metropolitana de Tunja, a través de la SIJIN, en coordinación con la Dirección de Inteligencia Policial y la Fiscalía. En las diligencias fueron incautados diversos elementos relacionados con la actividad de tráfico local de estupefacientes.
Durante las audiencias judiciales, los seis procesados aceptaron los cargos imputados en su contra, por lo que el juez de control de garantías les impuso medida de aseguramiento intramural en centro carcelario.