Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a las cinco personas señaladas de planear y ejecutar el feminicidio de María Camila Potosí, una joven de 21 años que estaba embarazada de ocho meses y fue asesinada el pasado 16 de julio en Cali.
Los procesados fueron identificados como Yulieth Cecilia Angulo Escobar, Nitzon Stiven Mondragón Cuero, Kevin Alexis López Orozco, Juan José Narváez Rodríguez y Edwin García Zuluaga, quienes habían sido capturados el 30 de julio mediante órdenes judiciales durante diligencias de registro y allanamiento en el Valle del Cauca.
Según la Fiscalía General de la Nación, los cinco se habrían concertado para engañar a la víctima y trasladarla hasta una vivienda en el sector de Alto de Polvorines, al sur de Cali, donde fue atacada en varias oportunidades con un arma cortopunzante para extraerle a la bebé mediante un procedimiento artesanal.
La investigación reconstruyó el presunto rol de cada implicado. Angulo Escobar habría fingido estar embarazada para ganarse la confianza de la joven, a quien le ofreció acompañarla a comprar elementos para su bebé, y fue quien la trasladó en motocicleta hasta el inmueble donde ocurrió el ataque. Mondragón Cuero sería el presunto autor material del homicidio, mientras que López Orozco habría coordinado la logística del plan y el pago de cuatro millones de pesos pactado con Angulo Escobar. Narváez Rodríguez, por su parte, habría conducido el vehículo utilizado para trasladar el cuerpo de la víctima hasta el corregimiento La Buitrera, zona rural de Cali, donde fue abandonado cerca del río Meléndez, y García Zuluaga se habría encargado de vigilar la zona y alertar sobre la presencia de las autoridades.
El caso se conoció después de que la familia reportara la desaparición de la joven, lo que llevó a la Fiscalía a activar el Mecanismo de Búsqueda Urgente y la Alerta Rosa por el delito de desaparición forzada. El 20 de julio, investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación hallaron el cuerpo sin vida de la mujer en La Buitrera, sin la bebé que gestaba.
Por su presunta participación individual en los hechos, un fiscal especializado adscrito a la Seccional Cali imputó a los procesados los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple agravado y desaparición forzada agravada, así como alteración de elemento material probatorio. Ninguno de los cinco aceptó los cargos en su contra.
El crimen generó fuerte conmoción en Cali y en el país. La administración distrital, encabezada por el alcalde Alejandro Eder, respaldó el trabajo articulado entre las instituciones y dispuso brigadas de búsqueda en terminales de transporte, centros comerciales y barrios del sur de la ciudad mientras avanzaban los operativos que permitieron dar con los presuntos responsables.