El municipio de Moniquirá abrió el mes de agosto con una noticia que preocupa a sus habitantes. La alcaldía y la Empresa de Servicios Públicos activaron la fase de racionamiento de agua entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana, luego de que el bajo nivel de la quebrada La Sicha, principal fuente de captación del acueducto municipal, llevara a declarar alerta amarilla por riesgo de desabastecimiento a causa del fenómeno de El Niño.
El alcalde Fredy Giovanni Pardo explicó que la medida busca proteger las fuentes hídricas y garantizar el suministro de agua potable mientras se recupera el caudal de la quebrada. Junto al racionamiento se activó un plan de prevención que promueve el ahorro del recurso y prohíbe las quemas a cielo abierto en la zona rural del municipio.
La situación de Moniquirá no es un caso aislado. Un informe reciente del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio identificó 558 municipios del país en niveles de riesgo alto y muy alto de desabastecimiento hídrico por la reducción de las lluvias y el aumento de las temperaturas asociadas al fenómeno de El Niño, y ubicó a Boyacá entre los departamentos más comprometidos, debido a la alta dependencia de acueductos rurales y microcuencas que pierden caudal en las temporadas secas. La ministra encargada de la cartera, Ruth Quevedo Fique, pidió a la Gobernación, las alcaldías y las corporaciones autónomas acelerar los planes de contingencia para proteger las fuentes de agua del departamento.
Ante este panorama, la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Boyacá ha mantenido activa la entrega de agua mediante carrotanques a los municipios con mayores dificultades de suministro, entre ellos Moniquirá, Cómbita, Chíquiza y Sotaquirá, con más de 650.000 litros distribuidos hasta el momento. La entidad ha explicado que, en varios de estos casos, el problema no obedece únicamente a la falta de agua en las fuentes, sino también a fallas en los sistemas de acueducto y dificultades operativas que afectan la prestación del servicio.
Las autoridades departamentales insisten en que el ahorro responsable del agua por parte de la comunidad es clave para enfrentar la temporada seca, mientras se mantiene el monitoreo permanente de las fuentes hídricas y se refuerzan las medidas preventivas en los municipios más vulnerables de Boyacá.