La actividad inició con la misa en el templo doctrinero, seguida del desfile por las principales calles del municipio, acompañados por la banda marcial del colegio, niños, niñas y jóvenes que llenaron de música y sonrisas cada rincón.
El recorrido culminó en el parque principal, donde vivieron una gran fiesta: cañón de espuma, bailes, presentaciones y mucha diversión. Así se viven las tradicionales festividades, celebrando con orgullo el talento, la alegría y la energía de la niñez y juventud chivatense.