Una jornada llena de vida, música y tradición en la que compartieron la Santa Eucaristía, disfrutaron de danzas típicas, coplas, un divertido espacio de karaoke y mucho baile y compañerismo.
Un merecido homenaje a quienes con su ejemplo, sabiduría y alegría siguen construyendo comunidad y dejando huellas imborrables en el municipio, porque cada paso y cada sonrisa de ellos enseñan que la edad solo suma experiencias y amor por la vida.