El homicidio de Edilson Castro Castellanos, de 46 años, exconcejal del municipio boyacense de Maripí y comerciante del sector esmeraldero, mantiene en vilo a las autoridades de Bogotá, que ya establecieron nuevos detalles sobre el crimen y sobre el pasado judicial de la víctima.
Castro Castellanos fue atacado a tiros la noche del jueves 20 de agosto, cuando llegaba en su vehículo a su vivienda del barrio Santa Bárbara Occidental, en la localidad de Usaquén, al norte de la capital. Según la reconstrucción preliminar de la Policía Metropolitana de Bogotá, varios hombres que se movilizaban en motocicletas ya lo esperaban en el sector desde antes de su llegada. Al parquear el vehículo, los atacantes le dispararon en repetidas ocasiones y huyeron del lugar, dejando prendas abandonadas en la zona.
El teniente coronel Ricardo Chávez, comandante operativo de Seguridad Ciudadana de la Mebog, confirmó esa primera versión de los hechos. En la escena fueron hallados casquillos de bala que ahora son analizados para establecer el tipo de arma utilizada, mientras la Policía Judicial y el CTI de la Fiscalía revisan cámaras de seguridad y recogen testimonios para identificar a los responsables y el móvil del ataque.
La investigación también reabrió un capítulo judicial del pasado de la víctima. De acuerdo con la Unidad Investigativa de El Tiempo, Castro Castellanos figuraba como testigo en el proceso por el homicidio de Julio Rincón Pinilla, un vigilante de la mina de esmeraldas La Pita, en Maripí, asesinado en 2014. Con el paso del tiempo, el entonces concejal dejó de ser considerado únicamente testigo del caso y terminó procesado y condenado por los delitos de falso testimonio y fraude procesal, luego de que la justicia estableciera irregularidades en su versión de los hechos.
Ese expediente también documentó su cercanía con el llamado clan Rincón, señalado de tener injerencia en el negocio esmeraldero del occidente de Boyacá y vinculado a los empresarios Horacio Triana Romero y Gilberto Rincón, ambos extraditados a Estados Unidos. Pese a esos nexos, fuentes de la región consultadas por los medios precisaron que Castro Castellanos no era considerado una de las figuras centrales de la estructura que actualmente controla la explotación y comercialización de las esmeraldas en la zona.
El crimen se suma a una serie de homicidios contra personas ligadas a ese sector ocurridos en el norte de Bogotá en los últimos años, entre ellos el de Juan Sebastián Aguilar, conocido como «Pedro Pechuga», asesinado en agosto de 2024. Por ahora, las autoridades no han confirmado si el ataque contra el exconcejal de Maripí obedeció a una disputa relacionada con el negocio de las esmeraldas, a un conflicto personal o a otro motivo, mientras la investigación continúa abierta.