Un hombre identificado como Andrés Camilo Quintero Suárez deberá permanecer recluido en un centro carcelario tras ser imputado por el feminicidio agravado de su compañera sentimental, Karen Julieta Coronado Cárdenas, de 28 años, ocurrido en la madrugada del 30 de agosto en el barrio Ciudad Jardín de Tunja.
De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, la investigación estuvo a cargo de un fiscal seccional de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la capital boyacense, que estableció que el procesado habría atacado a la víctima con un arma corto punzante, agresión que le causó la muerte. Según el material probatorio recolectado, el hecho se presentó en medio de un episodio de celos por parte del ahora procesado.
La pareja mantenía una relación intermitente desde hacía cuatro años y, durante los últimos cuatro meses, convivía bajo el mismo techo. En el desarrollo de las audiencias preliminares, la Fiscalía indicó que la mujer habría sido sometida a un ciclo de violencia física y psicológica antes de su muerte.
Las autoridades señalaron además que la agresión estuvo relacionada con un prolongado consumo de bebidas embriagantes por parte del hombre, un factor que las autoridades locales han identificado como recurrente en los casos de violencia intrafamiliar atendidos en la ciudad. El comandante de la Policía Metropolitana de Tunja, coronel Javier Gustavo Lemus, señaló que solo en lo corrido del año se han registrado más de 140 casos de este tipo en la capital boyacense, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar las estrategias de prevención e intervención con personas que ejercen violencia en sus hogares.
Por el delito de feminicidio agravado, Quintero Suárez aceptó los cargos de manera libre, voluntaria y asesorado por su defensa. Como resultado, un juez de control de garantías ordenó su reclusión en establecimiento carcelario mientras avanza el proceso judicial.
Las audiencias de imputación y de medida de aseguramiento se realizaron el 3 de septiembre, luego de que el procesado permaneciera varios días recluido en un centro médico, donde fue atendido tras resultar lesionado después de cometer el crimen. Una vez dado de alta, se presentó de manera voluntaria ante la autoridad judicial para continuar con el proceso en su contra.
El caso se suma a los hechos de violencia contra la mujer que este año han encendido las alarmas en Tunja, y refuerza el llamado de las autoridades a fortalecer las rutas de atención y denuncia frente a situaciones de violencia intrafamiliar en la región.