La Fiscalía General de la Nación logró un fuerte golpe contra las finanzas del Tren de Aragua en la capital del país, tras capturar a 10 presuntos integrantes de una estructura que extorsionaba sistemáticamente a decenas de conductores informales en el suroccidente de Bogotá, a quienes cobraba una cuota semanal cercana al millón trescientos mil pesos a cambio de dejarlos trabajar.
Cómo operaba la estructura criminal
Según las evidencias recopiladas por el ente acusador, al menos 60 personas que se dedicaban al transporte informal en los sectores de Bosa El Recreo y el Portal Las Américas eran sometidas a estas exigencias económicas por parte del grupo delincuencial. Cada conductor debía aportar entre 28.800 y 35.500 pesos para completar la cuota semanal exigida por la organización.
Las víctimas eran contactadas mediante videollamadas o mensajería instantánea y, durante esas comunicaciones, recibían amenazas directas contra su vida y la de sus familiares. Los delincuentes también advertían sobre la quema de los vehículos y la expulsión de las rutas en las que los conductores desarrollaban su actividad, como mecanismo de presión para garantizar los pagos.
La estructura tenía un esquema definido para mover el dinero recaudado: un conductor era escogido para recolectar los aportes de varios transportadores de la zona, transferir la suma agrupada a billeteras virtuales y enviar el comprobante de la transacción por mensaje de texto. Luego destruía el soporte físico, con el objetivo de dificultar el rastreo por parte de las autoridades.
Diez capturados en tres ciudades
Los hechos investigados habrían ocurrido entre el 19 de febrero de 2024 y agosto de 2026. Como resultado de la investigación, fueron capturadas 10 personas señaladas de integrar la estructura, encargadas de coordinar los cobros extorsivos, recibir los recursos en las billeteras virtuales, retirar determinadas sumas de dinero y distribuirlas entre los demás miembros de la organización.
Los procedimientos se realizaron de manera coordinada entre unidades del Gaula de la Policía Nacional en Bogotá, Barranquilla y Tunja. Una fiscal del Gaula, adscrita a la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales, imputó a los capturados los delitos de concierto para delinquir y extorsión, ambos en su modalidad agravada.
Durante las diligencias de allanamiento también se incautaron dispositivos móviles que contendrían pruebas clave sobre las comunicaciones entre los integrantes de la red y sus víctimas, además de listados con los nombres de los transportadores extorsionados, información que la Fiscalía espera utilizar para fortalecer el proceso judicial y determinar si existen más personas vinculadas a la estructura.
Este golpe se suma a una serie de operativos recientes contra el Tren de Aragua en Bogotá, una organización criminal de origen transnacional que en los últimos meses ha extendido su influencia sobre economías informales de la ciudad, entre ellas el transporte no formal, como fuente de financiación.