La intervención de la Transversal de Boyacá continúa en el centro de las solicitudes de los municipios de Lengupá, mientras Invías avanza en la definición de obras para atender los puntos más críticos de la ruta 6009, corredor fundamental para la movilidad de la región.
En septiembre, los alcaldes de Miraflores, Berbeo y Rondón se reunieron con el director de Invías, Juan Camilo Ostos Romero. En el encuentro se anunció la elaboración de un cronograma de obras para intervenir los sectores de La Rusa, Quebrada Honda y Santa Rosita, además de una visita al territorio para revisar directamente las condiciones de la vía y definir las intervenciones previstas para lo que resta de 2026 y 2027.
El proceso ya contaba con avances. En junio, Invías había confirmado una inversión superior a 5.500 millones de pesos para atender puntos críticos, entre ellos el puente sobre el río Lengupá y el sector de Santa Clara, en el páramo del Bijagual.
Sin embargo, el panorama financiero enfrenta ahora un nuevo obstáculo. Una decisión judicial de primera instancia puso en riesgo el empréstito de 230.000 millones de pesos aprobado para la Gobernación de Boyacá, dentro del cual estaban previstos 50.653 millones para obras en la Transversal de Boyacá. La decisión aún puede ser objeto de recursos y no representa una determinación definitiva sobre esos recursos.
La vía Tunja-Páez es estratégica para las provincias de Márquez y Lengupá, debido a su importancia para el transporte, el comercio, el turismo y la conexión de varios municipios del departamento.