El embalse Teatinos, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua de Tunja, alberga una biodiversidad que ahora cuenta con nuevos registros científicos. Una caracterización realizada por Veolia Aguas de Tunja identificó 88 especies en la zona de influencia del páramo de Rabanal, entre ellas plantas, aves, insectos y mamíferos de importancia para la conservación.
El estudio, desarrollado entre octubre de 2024 y agosto de 2025, registró 48 especies de plantas, 20 de aves, 12 de insectos, tres de mamíferos, tres de hongos, un anfibio y un reptil. Entre los hallazgos sobresalen el tigrillo lanudo, catalogado como vulnerable, la paca de montaña y el romero de páramo, una especie vegetal clasificada en peligro.
También se identificaron el tororoi rufo, la rana sabanera y el lagarto Anolis richteri, cuya presencia aporta información sobre las condiciones ambientales del ecosistema.
La investigación fue desarrollada por los biólogos Leonardo Alcántar y José Luis Cómbita, con el acompañamiento del equipo ambiental de Veolia, en el marco del programa Tunja Biodiversa.
Los resultados refuerzan la importancia de conservar el páramo de Rabanal y proteger las coberturas vegetales y los hábitats que contribuyen al equilibrio ecológico y a la seguridad hídrica de la capital boyacense.