Los enfrentamientos entre aficionados de Boyacá Chicó y Cúcuta Deportivo empañaron el partido disputado el domingo 11 de octubre en el estadio La Independencia de Tunja. La situación obligó al árbitro Jhon Ospina a detener temporalmente el encuentro durante el segundo tiempo.
Los disturbios se registraron en la tribuna oriental y dejaron 56 sillas dañadas, algunas de las cuales habrían sido utilizadas como objetos contundentes. La confrontación también puso en riesgo a familias y menores de edad que asistían al compromiso.
Tras lo ocurrido, se anunció que se solicitará evaluar el ingreso de la barra visitante a futuros partidos en Tunja, además de revisar las medidas de seguridad para este tipo de encuentros. El partido se reanudó posteriormente y terminó con victoria 1-0 para Cúcuta Deportivo.
Los hechos reavivaron la preocupación por la violencia en los escenarios deportivos y la necesidad de fortalecer los controles para proteger a los aficionados y garantizar que el fútbol se viva en paz.