La crisis de infraestructura de la Institución Educativa San Marcos, en Muzo, Boyacá, sigue generando preocupación. Tras años de dificultades estructurales y actuaciones judiciales, los estudios técnicos determinaron que las edificaciones existentes deben demolerse, mientras se busca una solución definitiva para garantizar espacios seguros para la comunidad educativa.
El caso tiene antecedentes judiciales. El Tribunal Administrativo de Boyacá confirmó una sentencia que ordena al municipio de Muzo y al departamento de Boyacá intervenir la sede de primaria, debido al deterioro de sus instalaciones y al riesgo que representan para estudiantes y docentes.
La decisión establece responsabilidades compartidas: el departamento debe liderar el cumplimiento de las medidas, mientras que el municipio debe participar dentro de sus competencias en el mantenimiento de la infraestructura y la gestión del riesgo.
La situación se agravó durante agosto de 2026, cuando la comunidad educativa manifestó su preocupación por las condiciones del plantel y pidió soluciones urgentes. Posteriormente, en septiembre, se conoció que los estudios de patología de la construcción recomendaban la demolición total de la infraestructura existente.
El desafío ahora es garantizar la continuidad del servicio educativo y avanzar hacia una nueva sede que cumpla con las condiciones de seguridad necesarias. La solución requiere coordinación institucional, recursos y medidas que protejan a los estudiantes mientras se concreta la reconstrucción.