El Gobierno nacional oficializó un recorte de 13,8 billones de pesos al presupuesto de 2026 mediante el Decreto 1585 del 22 de octubre. La medida equivale aproximadamente al 0,7 % del producto interno bruto y busca ajustar el gasto público ante las dificultades fiscales del país.
Según el Ministerio de Hacienda, el ajuste se distribuye en tres frentes: 3 billones de pesos en gastos de funcionamiento, 4 billones en el servicio de la deuda y 6,8 billones en inversión pública, incluidos contratos que no alcanzarían a ejecutarse durante esta vigencia o que no fueron considerados prioritarios.
Entre las entidades con mayores reducciones presupuestales se encuentra el Instituto Nacional de Vías (Invías), cuyo presupuesto disminuyó en más de 1,44 billones de pesos. También se reportaron ajustes en la Aeronáutica Civil, la Registraduría Nacional, la Rama Judicial y otras entidades del Estado.
La decisión se produce en medio de las presiones sobre las finanzas públicas. De acuerdo con información publicada por Reuters, el recorte fue inferior a los 21,9 billones de pesos que el Gobierno había contemplado inicialmente, mientras persisten los desafíos relacionados con el déficit fiscal y las necesidades de financiación de la Nación.
El Ministerio de Hacienda anunció que este ajuste constituye la primera fase de una estrategia de austeridad y saneamiento fiscal, que contempla nuevas medidas y la presentación de una Ley de Rescate Económico ante el Congreso.
El alcance definitivo de estas decisiones dependerá de su implementación y de los ajustes posteriores que adopte el Gobierno. Por ahora, el principal reto será reducir las presiones fiscales sin comprometer la prestación de los servicios públicos ni la ejecución de proyectos prioritarios para los ciudadanos.