Colombia reconoce responsabilidad en el asesinato de Guillermo Cano: Compromiso con la justicia y la libertad de prensa

Foto: Archivo

En un hito histórico, el Gobierno colombiano ha reconocido oficialmente su responsabilidad en el asesinato del destacado periodista Guillermo Cano Isaza, director del diario El Espectador, perpetrado el 17 de diciembre de 1986. Durante una solemne ceremonia en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, Néstor Osuna, ministro de Justicia y del Derecho, admitió la falta de garantías por parte del Estado en proteger el derecho fundamental a la vida de Cano.

En su intervención, el ministro Osuna expresó el compromiso del gobierno en esclarecer los hechos y buscar justicia para las víctimas, al tiempo que destacó la importancia de preservar la libertad de prensa como un pilar fundamental de la democracia colombiana. Este reconocimiento tuvo lugar durante los actos conmemorativos del Día del Periodista, una fecha significativa para la libertad de expresión y la defensa de los derechos fundamentales.

El evento también marcó la firma de un Acuerdo para el cumplimiento de las recomendaciones emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en relación con el caso Guillermo Cano Isaza. Este acuerdo establece la reparación debida a los familiares del periodista, reconociendo la responsabilidad del Estado colombiano en no garantizar el derecho a la vida y a la libertad de expresión.

El documento suscrito enfatiza que el Estado es responsable por no asegurar el derecho a difundir información a través de los medios de prensa, así como el derecho de la sociedad a acceder a la información y a las opiniones emitidas por estos medios, según los artículos 1.1 y 13 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos.

Este acto de reconocimiento no solo busca reparar una injusticia histórica, sino que también representa un compromiso firme hacia la construcción de una sociedad más justa y comprometida con la garantía de los derechos humanos. Al valorar y proteger la labor de quienes dedican sus vidas a informar y promover el debate público, Colombia da un paso crucial hacia la consolidación de una prensa libre y una sociedad que defiende los principios fundamentales de la democracia.

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