Emergencia hídrica en Boyacá

Foto: Diario del Sur

En una alarmante situación que ha captado la atención de autoridades y población por igual, más de 19,000 familias se encuentran afectadas por el desabastecimiento de agua en el departamento de Boyacá, debido al impacto del fenómeno de El Niño. Hasta el momento, 57 municipios han reportado escasez de agua, generando una crisis que ha dejado a comunidades enteras lidiando con la falta de un recurso vital.

Entre los municipios afectados se encuentran Belén, Betéitiva, Boavita, Boyacá, Buenavista, Caldas, Cerinza, Chinavita, Chiscas, Chivatá, Chinavita, Chivor, Cómbita, Corrales, Covarachía, Cubará, Cucaita, Cuítiva, Duitama, El Espino, Firavitoba, Floresta, Guateque, Guayatá, Iza y Jenesano. La lista se extiende incluyendo localidades como La Capilla, La Victoria, Moniquirá, Motavita, Oicatá, Paipa, Panqueba, Quípama, Ráquira, Saboyá, Sáchica, Samacá, San José de Pare, San Miguel de Sema, Santa Rosa de Viterbo, Santa Sofía, Santana, Soatá, Socotá, Sora, Soracá, Sutatenza, Tasco, Tenza, Tibaná, Tinjacá, Tipacoque, Toca, Togüí, Tota, Tuta y Tutazá.

Carlos Amaya, el Gobernador de Boyacá, anunció medidas inmediatas para hacer frente a esta crisis humanitaria. Se destinarán 1,000 millones de pesos para la adquisición de tanques de gran capacidad, que serán transportados en volquetas y cama bajas a los sectores con mayor déficit hídrico. El objetivo es mitigar la difícil situación que enfrentan las comunidades afectadas.

Es importante destacar que Boyacá fue el primer departamento del país en declarar la calamidad pública en respuesta a la emergencia provocada por el Fenómeno de El Niño. Esta declaración permitió agilizar el proceso de llegada de ayudas y recursos a las zonas más afectadas.

La magnitud de la crisis ha llevado a un esfuerzo conjunto por parte de las autoridades locales, regionales y nacionales, así como a la solidaridad de la sociedad civil y organismos internacionales. La falta de acceso al agua potable no solo afecta las necesidades básicas de las familias, sino que también plantea riesgos para la salud y la seguridad de la población.

La situación en Boyacá resalta la importancia de la preparación y la acción rápida ante fenómenos climáticos extremos. La cooperación entre entidades gubernamentales, organizaciones no gubernamentales y la comunidad en general se vuelve esencial para superar esta crisis y garantizar el acceso a un recurso tan vital como el agua.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio