Demolición de bien de interés cultural en Paipa genera controversia
La reciente demolición de un Bien de Interés Cultural (BIC) en el Parque Jaime Rook ha generado una fuerte reacción por parte del Consejo Departamental de Patrimonio de Boyacá, que se pronunció en una sesión el pasado 17 de mayo.
El Consejo expresó su preocupación y desaprobación frente al derribo del inmueble, ocurrido la noche del 16 de mayo, destacando que durante siete años realizaron visitas técnicas y emitieron conceptos exhortando la protección del BIC. Sin embargo, tanto la administración municipal como los propietarios del inmueble no tomaron las medidas necesarias para su conservación. Según el Consejo, una intervención temprana habría garantizado la estabilidad del edificio y la seguridad de la comunidad, evitando así su demolición.
«Irónicamente, se utilizó el argumento de seguridad para justificar su demolición», señaló el Consejo en su comunicado. La entidad aclaró que no tienen conocimiento de ningún acto administrativo que derogara el estatus de BIC del inmueble, ni de valoraciones de expertos que concluyeran la pérdida de sus valores culturales y patrimoniales. Esta falta de claridad y documentación será un asunto que ciudadanos y autoridades de control deberán juzgar.
El Consejo Departamental de Patrimonio reafirmó su compromiso con la defensa del patrimonio cultural de Boyacá y llamó a la administración local y a la ciudadanía a prestar atención al antiguo Colegio el Rosario de Paipa. Según el Consejo, en este lugar podrían haberse realizado modificaciones importantes sin la debida autorización.
Adjunto a su pronunciamiento, el Consejo incluyó conceptos del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, del propio Consejo Departamental de Patrimonio y de la Secretaría Departamental, respaldando su postura y acciones en defensa del patrimonio cultural.
Esta situación subraya la importancia de la preservación y el cuidado del patrimonio cultural, y plantea interrogantes sobre la gestión y protección de bienes históricos en la región. La comunidad y las autoridades ahora deberán considerar las implicaciones de esta demolición y trabajar juntas para garantizar que otros bienes culturales no sufran un destino similar.