Luis Alfonso “Lucho” Herrera, leyenda del ciclismo colombiano, enfrenta una grave investigación judicial por su presunta participación en la desaparición forzada y homicidio de cuatro campesinos en Fusagasugá, ocurridos en 2002.
Según reveló Noticias Uno, tres exparamilitares lo acusan de haber coordinado con grupos armados estos asesinatos para quedarse con las tierras de las víctimas. La Fiscalía calificó el caso como crimen de lesa humanidad, por lo que no prescribe.
Uno de los testigos, alias ‘Ojitos’, afirmó que Herrera financió el operativo. Otros dos implicados confirmaron su presunta participación en reuniones de planificación. Las víctimas fueron secuestradas el 23 de octubre de 2002 y nunca más se supo de ellas.
Herrera, contactado por La W, negó rotundamente los cargos y aseguró que colaborará con la justicia. El país, aún en shock, espera respuestas ante un caso que sacude la imagen de un ídolo deportivo.