El Gobierno nacional declaró la emergencia económica tras el hundimiento de la Ley de Financiamiento en el Congreso, una decisión que busca asegurar los recursos necesarios para mantener la estabilidad macroeconómica y fiscal de Colombia.
El ministro de Hacienda explicó que, ante la falta de ingresos, el Ejecutivo enfrentó dos opciones: aumentar el endeudamiento o fortalecer la tributación. La administración optó por ampliar los ingresos fiscales, al considerarla una alternativa más responsable para cumplir las obligaciones del Estado sin poner en riesgo la sostenibilidad financiera.
La medida responde a presiones estructurales como el déficit de 3 billones de pesos en la Unidad de Pago por Capitación del sistema de salud, mayores necesidades en seguridad y protección, y la atención de emergencias previsibles como desastres naturales.
El jefe de la cartera económica destacó que 2025 cerró con crecimiento y estabilidad productiva, y defendió además la operación de colocación de $23 billones en Títulos de Tesorería con el fondo internacional PIMCO, señalando que se realizó con prudencia y fortaleció la confianza inversionista. La emergencia, afirmó, busca anticiparse a los riesgos y proteger el equilibrio fiscal del país.