Casi 35 años después del crimen, la justicia condenó a dos exagentes de la Policía por el asesinato del profesor y sindicalista Santos Mendivelso Cocunubo, ocurrido el 5 de abril de 1991 en el municipio de Turmequé, Boyacá.
El Juzgado Primero Penal del Circuito de Tunja sentenció a 19 años y seis meses de prisión a Gustavo Amaya Ruiz y Eyery Flórez Bautista, exintegrantes del antiguo cuerpo de inteligencia F2, adscritos en ese entonces a la Sijín, como coautores del delito de homicidio agravado.
De acuerdo con la investigación, tras asesinar al docente del Instituto Integrado Nacionalizado Diego Torres, los responsables lo presentaron falsamente como un supuesto miliciano del ELN muerto en combate, en lo que fue catalogado como un caso de falso positivo.
El proceso llegó incluso al sistema interamericano de derechos humanos. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos concluyó que el Estado colombiano era responsable por la violación del derecho a la vida y las garantías judiciales, y pidió adelantar una investigación para sancionar a los responsables.
Años atrás, en 1999, el Consejo de Estado ya había ordenado indemnizar a la familia del docente por los daños ocasionados con su asesinato. La reciente sentencia marca un nuevo avance judicial en un caso que permaneció impune durante décadas.
