La construcción de la vía que conectará a Mongua con Labranzagrande, en límites con Casanare, comienza a consolidarse como uno de los proyectos de infraestructura más estratégicos del oriente colombiano en 2026.
Durante una reciente visita de seguimiento, el presidente de la Asamblea de Boyacá, Felipe Puentes, confirmó avances significativos en la apertura del corredor, donde ya se han intervenido varios kilómetros con maquinaria dispuesta por la Gobernación. La obra, que durante años permaneció como una promesa, hoy muestra resultados concretos en terreno.
Según el balance, los trabajos se mantienen activos en distintos tramos, con presencia permanente de operarios y equipos, lo que permite proyectar que hacia منتصف de año podría habilitarse la vía, inicialmente para tránsito liviano.
Una ruta clave para la conectividad regional
Más allá de su avance físico, la vía Mongua–Labranzagrande cobra relevancia por su impacto en la integración entre regiones. Este corredor permitirá reducir hasta en 40 kilómetros el trayecto entre la provincia de Sugamuxi y la ciudad de Yopal, facilitando el transporte de personas y mercancías .
Además, se perfila como una alternativa a rutas tradicionales que hoy presentan dificultades, fortaleciendo la conexión entre el altiplano boyacense y los Llanos Orientales.
Este proyecto no es aislado. Hace parte de un esfuerzo más amplio de mejoramiento vial que incluye inversiones en corredores estratégicos como la vía Vado Hondo – Labranzagrande – Yopal, donde se ejecutan obras con recursos superiores a los $187.000 millones para consolidar la conectividad entre ambos departamentos .
Impacto social: comunidades que empiezan a ver cambios
El desarrollo de esta carretera tiene un fuerte componente social. En zonas rurales de Sogamoso, Tópaga y Mongua, comunidades enteras enfrentan dificultades históricas de acceso a servicios básicos.
La apertura del corredor busca transformar esta realidad, reduciendo tiempos de desplazamiento para estudiantes, campesinos y familias que dependen de caminos en precarias condiciones.
“Las vías son desarrollo”, reiteró Puentes, al destacar que esta obra facilitará el acceso a educación, salud y oportunidades económicas para cientos de habitantes rurales.
Un viejo anhelo que empieza a materializarse
La vía Mongua–Labranzagrande hace parte de un corredor histórico que por décadas fue utilizado para el transporte de productos agropecuarios entre Boyacá y los Llanos, pero que permaneció en abandono durante más de medio siglo .
Hoy, con el respaldo institucional y la articulación entre gobiernos departamentales, el proyecto retoma fuerza como una apuesta de desarrollo regional.
Si se mantienen los ritmos de ejecución, la apertura inicial de este corredor en 2026 marcaría un hito para la movilidad, el comercio y el turismo, acercando territorios que durante años estuvieron separados por las dificultades geográficas y la falta de infraestructura.