El Gobierno de Gustavo Petro anunció una de las mayores apuestas en materia de seguridad de las últimas décadas, al destinar $3,7 billones para inversión en las Fuerzas Militares durante 2026, cifra que representa un incremento del 47 % frente al año anterior.
El anuncio, realizado por el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, hace parte de una estrategia integral para enfrentar las amenazas de la criminalidad y modernizar la capacidad operativa del país.
Según el jefe de la cartera, este aumento presupuestal se suma al crecimiento del 7 % en el pie de fuerza de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, una medida que busca fortalecer la presencia institucional en los territorios.
Además, el Gobierno destacó mejoras en las condiciones de los uniformados. Actualmente, quienes prestan el servicio militar reciben cerca de $1.750.000 mensuales, un aumento significativo frente a los $300.000 que se pagaban en 2022, lo que ha permitido alcanzar niveles históricos de incorporación de soldados.
Modernización sin precedentes
La inversión no solo se centra en el aumento de personal, sino también en la modernización tecnológica de la Fuerza Pública. Uno de los proyectos más ambiciosos es la adquisición de 17 aviones de combate Gripen, con una inversión cercana a $16,5 billones, que garantizará la superioridad aérea del país durante las próximas décadas.
Este proceso forma parte de un paquete más amplio de modernización respaldado por un documento CONPES que destina cerca de $13 billones adicionales para fortalecer capacidades estratégicas, incluyendo aeronaves y sistemas de defensa avanzados.
Apuesta por tecnología y defensa antidrones
En paralelo, el país avanza en el desarrollo del Proyecto Escudo Nacional Antidrones, una iniciativa considerada clave ante el aumento del uso de drones por parte de grupos armados ilegales.
Este programa, que supera los $6,3 billones en inversión, busca proteger tanto a la población civil como a la Fuerza Pública frente a nuevas amenazas tecnológicas en el conflicto armado.
De hecho, reportes recientes señalan que entre 2024 y 2025 se registraron cientos de ataques con drones en zonas de conflicto, lo que ha acelerado la implementación de este tipo de soluciones en el país.
Seguridad, el eje del Gobierno
Para el Gobierno nacional, estas decisiones responden a un contexto de criminalidad compleja y a la necesidad de cerrar brechas históricas en materia de defensa.
“Proteger a Colombia no es una tarea sencilla; es una misión exigente y riesgosa”, señaló el ministro Sánchez, al insistir en que los resultados deben medirse con hechos concretos.
Con este paquete de inversiones, Colombia entra en una nueva fase de fortalecimiento militar, combinando mayor pie de fuerza, mejores condiciones para los uniformados y tecnología de punta, en un intento por responder a los desafíos actuales de seguridad en el país.