Una tormenta inesperada cayó sobre Millonarios justo cuando el equipo encara la recta final del campeonato. El arquero titular, Diego Novoa, fue sancionado por el Comité Disciplinario de la Dimayor tras un incidente ocurrido el pasado 14 de marzo, en un hecho que podría dejarlo fuera por lo que resta de la competencia.
La decisión, que comenzará a regir desde la próxima fecha frente al América de Cali, se origina en la denuncia presentada por Boyacá Chicó. Según la resolución oficial, Novoa habría agredido al jugador Jacobo Pimentel en el túnel del estadio La Independencia, al término del compromiso disputado en Tunja.
El caso no solo generó polémica por la gravedad de la acusación, sino también por la presencia de un testigo clave: el Secretario de Gobierno de la ciudad, quien respaldó la versión de los hechos consignada en el informe disciplinario. La situación terminó inclinando la balanza en contra del guardameta, cuya ausencia ahora representa un duro golpe para el conjunto ‘embajador’.
Ante este panorama, el técnico Fabián Bustos se verá obligado a reconfigurar su esquema en un momento crítico. La responsabilidad recaerá sobre el uruguayo Guillermo de Amores, quien no ha logrado consolidarse en el equipo y tendrá que asumir la titularidad en partidos decisivos.
Los números no juegan a su favor. De Amores apenas ha disputado un encuentro en la presente temporada —precisamente el mismo partido ante Boyacá Chicó— en el que recibió dos goles. En su historial con el club suma siete apariciones, 13 anotaciones en contra y solo una portería en cero, estadísticas que siembran dudas en la hinchada azul.
Con compromisos clave en el horizonte, como el duelo ante Deportes Tolima (fecha 18) y la visita a Alianza Valledupar (fecha 19), Millonarios deberá reinventarse sin una de sus piezas más importantes. A esto se sumarían tres partidos adicionales en fases definitivas, lo que convierte la sanción en un problema de largo alcance.
Más allá de lo deportivo, el episodio deja abierta la discusión sobre la conducta de los jugadores fuera del terreno de juego y el impacto que estos hechos pueden tener en el rendimiento colectivo. Mientras tanto, en Millonarios, el margen de error se reduce y la presión aumenta en un momento donde cada punto es vital.