En las zonas más apartadas de Boyacá, donde el acceso a la salud aún enfrenta múltiples desafíos, una enfermedad silenciosa sigue afectando a poblaciones vulnerables. Se trata de la enfermedad de Chagas, un padecimiento que puede pasar desapercibido durante años, pero que tiene consecuencias graves si no se detecta a tiempo. Ahora, las autoridades han decidido actuar con una estrategia que va más allá de lo convencional.
La Secretaría de Salud de Boyacá liderará un seminario–taller clave en el municipio de Cubará los días 16 y 17 de abril, con el objetivo de eliminar las barreras que dificultan el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad en comunidades indígenas, especialmente en el pueblo U’wa.
El encuentro reunirá a autoridades de salud, líderes comunitarios, representantes indígenas y expertos técnicos, quienes trabajarán en conjunto para identificar los principales obstáculos que impiden una atención oportuna. Entre ellos se destacan las dificultades geográficas, las diferencias culturales y las limitaciones en el acceso a servicios médicos especializados.
A diferencia de otros espacios institucionales, este seminario apostará por un enfoque intercultural, donde el diálogo de saberes será fundamental. La meta no es solo mejorar cifras, sino construir soluciones que respeten las tradiciones y realidades de las comunidades, integrando sus conocimientos con la medicina occidental.
Desde el Gobierno departamental se ha reiterado que la lucha contra el Chagas es una prioridad. A través del programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores, se vienen adelantando acciones de promoción, prevención, diagnóstico y tratamiento en todo el territorio, buscando una respuesta integral y sostenida.
Expertos advierten que el Chagas, transmitido principalmente por insectos conocidos como “pitos”, puede afectar el corazón y otros órganos si no se trata a tiempo. Por ello, iniciativas como esta no solo buscan atender casos existentes, sino también prevenir nuevos contagios mediante educación y vigilancia comunitaria.
Con este tipo de estrategias, Boyacá da un paso importante hacia un modelo de salud más inclusivo y equitativo, donde ninguna comunidad quede atrás. La apuesta es clara: derribar barreras, salvar vidas y enfrentar con decisión una enfermedad que por años ha permanecido en las sombras.