En un hecho que evidencia las fracturas internas de los grupos armados ilegales, una joven integrante del Clan del Golfo decidió someterse a la justicia en zona rural del departamento de Risaralda, en medio de operaciones militares adelantadas por el Ejército Nacional de Colombia.
La mujer, identificada con el alias de “Camila Zapata”, se presentó voluntariamente ante tropas del Batallón de Artillería de Campaña N.° 8 San Mateo en la vereda El Caucho, jurisdicción del municipio de Mistrató. Según información oficial, manifestó su intención de abandonar la estructura criminal y acogerse a los beneficios que ofrece el Estado colombiano.
De Antioquia a Risaralda: ruta de reclutamiento
De acuerdo con las autoridades, la joven provenía del departamento de Antioquia y había llegado a Risaralda junto a su pareja sentimental con el objetivo de fortalecer el componente criminal del grupo en esta región del Eje Cafetero.
Su rol dentro de la organización estaría vinculado a la subestructura “Edwin Román Velásquez Valle”, una de las células que el grupo ha intentado reorganizar tras los golpes propinados por la Fuerza Pública en el último año.
Información clave para debilitar la estructura
El sometimiento no solo representa la salida de una integrante, sino también una oportunidad estratégica para las autoridades. Fuentes militares señalaron que la mujer podría aportar información relevante sobre rutas, logística y reconfiguración del grupo armado, lo que facilitaría nuevas operaciones contra esta organización ilegal.
Este resultado se da en el marco del Plan de Campaña Ayacucho Plus, estrategia con la que el Ejército busca debilitar a los grupos armados organizados en distintas regiones del país.
Presión sostenida contra el Clan del Golfo
El Clan del Golfo —considerado una de las principales estructuras criminales del país— ha sido objeto de múltiples operaciones en los últimos meses, especialmente en zonas estratégicas donde busca mantener control territorial y corredores de movilidad.
Autoridades destacaron que este tipo de sometimientos voluntarios reflejan el impacto de la ofensiva institucional y reiteraron el llamado a otros integrantes de grupos ilegales para que abandonen las armas.
Operaciones continuarán en la región
El Ejército Nacional de Colombia aseguró que mantendrá las acciones militares en Risaralda y departamentos cercanos, con el objetivo de garantizar la seguridad y evitar la expansión de estas estructuras.
Mientras tanto, el caso de alias “Camila Zapata” se suma a la lista de deserciones que, más allá de las capturas, empiezan a marcar un nuevo frente en la lucha contra el crimen organizado: el debilitamiento desde adentro.