La organización del evento deportivo más importante del país avanza con la definición de sedes, nuevas obras de infraestructura y la inclusión de disciplinas que prometen ampliar el alcance de las justas.
Con la mira puesta en 2027, Córdoba y Sucre continúan consolidando su preparación para recibir los XXIII Juegos Deportivos Nacionales y los VII Juegos Paranacionales, una cita que reunirá a los mejores atletas del país y que dejará una importante transformación en materia de infraestructura deportiva para la región Caribe.
Durante el segundo comité organizador realizado en Sincelejo, el Ministerio del Deporte confirmó que se proyectan 47 escenarios deportivos entre sedes y subsedes, los cuales serán intervenidos mediante construcción, adecuación, mejoramiento y puesta a punto para albergar las diferentes competencias. La cifra refleja la magnitud de un evento que movilizará miles de deportistas, entrenadores y delegaciones de todo el territorio nacional.
Entre los proyectos prioritarios revisados por las autoridades se encuentran el coliseo de pelotas en Tolú, la adecuación del estadio de fútbol de Sincelejo, el coliseo de voleibol en Ciénaga de Oro y el parque de raquetas en Montería, iniciativas que cuentan con acompañamiento técnico y financiero del Gobierno Nacional.
La reunión también permitió avanzar en la definición de algunas sedes deportivas. De acuerdo con las evaluaciones técnicas y los conceptos emitidos por las federaciones nacionales, el surf tendría como escenario a San Bernardo del Viento; el taekwondo se disputaría en Sincelejo; el cross country de ciclismo de montaña se desarrollaría en Coveñas, mientras que el canotaje recibió visto bueno para realizarse en la Ciénaga de Betancí.
Otro de los anuncios destacados fue la inclusión del hapkido dentro de la Carta Fundamental de los Juegos, mientras que el porrismo hará parte del programa como deporte de exhibición, ampliando así la oferta competitiva de las justas.
La ministra del Deporte, Patricia Duque, destacó la articulación entre los gobiernos departamentales, alcaldías y organismos deportivos para garantizar que la organización avance conforme al cronograma establecido. El proceso incluye trámites de financiación, avales fiscales, documentos de planeación y convenios que permitirán asegurar los recursos necesarios para las obras y la logística del evento.
Los Juegos Nacionales llegarán en 2027 a su edición número 23, mientras que los Paranacionales cumplirán su séptima versión. Más allá de la competencia deportiva, las autoridades proyectan que el certamen deje un legado en infraestructura, turismo y desarrollo económico para Córdoba y Sucre, departamentos que buscan convertir esta oportunidad en una vitrina para mostrar su potencial ante el país.