La estrategia beneficiará a familias de 128 municipios priorizados durante el receso escolar de mitad de año. Chocó fue el punto de partida de una iniciativa que busca garantizar la continuidad de la alimentación de miles de niños y adolescentes en todo el país.
Mientras miles de estudiantes colombianos se preparan para disfrutar de las vacaciones de mitad de año, el Gobierno nacional puso en marcha una ambiciosa estrategia para evitar que la alimentación escolar se interrumpa durante el receso académico. Se trata de la entrega de más de 722.000 canastas alimentarias que llegarán a hogares de 128 municipios priorizados por sus altos índices de inseguridad alimentaria.
La iniciativa, liderada por el Ministerio de Educación y la Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar (UApA), busca complementar el Programa de Alimentación Escolar (PAE) y garantizar que niñas, niños y adolescentes continúen teniendo acceso a alimentos aun cuando no asistan a clases. Según las proyecciones oficiales, durante 2026 se distribuirán cerca de 1,4 millones de canastas en los recesos de mitad y fin de año.
Las primeras entregas se realizaron en el departamento del Chocó, una de las regiones con mayores desafíos en materia de seguridad alimentaria. En los municipios de Cértegui y Tadó fueron distribuidas las primeras 8.000 canastas, de las cuales 1.000 llegaron a familias de Cértegui y 7.000 a hogares de Tadó. Para todo el departamento se proyecta la entrega de 108.000 canastas durante junio y diciembre, con una inversión cercana a los 13.000 millones de pesos.
La estrategia continuará en departamentos y municipios históricamente afectados por condiciones de vulnerabilidad, entre ellos La Guajira, Norte de Santander, Bolívar, Cesar, Caquetá, Guainía y Vaupés. Las cifras oficiales indican que Norte de Santander será uno de los territorios con mayor cobertura, superando los 104.000 estudiantes beneficiados, seguido por La Guajira, Uribia, Maicao y Riohacha.
Más allá de la entrega de alimentos, el programa forma parte de una política pública orientada a combatir el hambre y reducir las brechas sociales. De acuerdo con datos divulgados por el Gobierno nacional, Colombia logró disminuir la inseguridad alimentaria moderada o grave del 27,6 % en 2024 al 22,8 % en 2025, lo que representa que cerca de 2,36 millones de personas dejaron atrás esa condición. Asimismo, la inseguridad alimentaria grave pasó del 5,2 % al 3,7 %, beneficiando a aproximadamente 779.000 personas.
Las autoridades sostienen que mantener la alimentación durante los periodos sin clases es fundamental para garantizar el bienestar y la permanencia educativa de los estudiantes más vulnerables. En ese sentido, la entrega de canastas busca convertirse en un puente de apoyo para miles de familias que enfrentan dificultades económicas y riesgos de inseguridad alimentaria durante las temporadas de vacaciones.
Con esta nueva fase del programa, el Gobierno espera fortalecer la protección nutricional de la población escolar y consolidar una estrategia que, según cifras oficiales, ha permitido distribuir millones de canastas alimentarias en los últimos años como parte de la lucha contra el hambre en los territorios más necesitados del país.