Tras seis meses de mesas técnicas, movilizaciones y diálogo con la Gobernación, el movimiento estudiantil consiguió recursos por $3.000 millones anuales para apoyar la movilidad de jóvenes de los 123 municipios del departamento.
Tunja, Boyacá. Lo que comenzó como una inconformidad frente al incremento de las tarifas del transporte intermunicipal terminó convirtiéndose en una de las mayores conquistas estudiantiles recientes en Boyacá. Luego de varios meses de diálogo entre representantes estudiantiles y la administración departamental, se alcanzó un acuerdo que permitirá beneficiar inicialmente a 5.000 estudiantes universitarios con subsidios para transporte por un valor de hasta 600.000 pesos anuales.
El anuncio fue confirmado por líderes estudiantiles, entre ellos Julián Quintero, quien destacó que el acuerdo se consolidó el pasado 2 de junio tras una serie de reuniones técnicas desarrolladas durante el primer semestre de 2026.
La iniciativa contempla una inversión anual de 3.000 millones de pesos destinada a facilitar el acceso de estudiantes a sus centros de educación superior, especialmente aquellos que deben desplazarse desde municipios alejados hacia las principales ciudades universitarias del departamento.
Una lucha que nació por el aumento de los pasajes
El origen de esta propuesta se remonta a diciembre de 2025, cuando estudiantes de distintas instituciones comenzaron a expresar su preocupación por el aumento en las tarifas del transporte intermunicipal.
La situación generó un fuerte impacto en los costos de desplazamiento de cientos de jóvenes provenientes de municipios apartados, quienes diariamente deben recorrer largas distancias para asistir a clases.
A comienzos de 2026, diversas organizaciones estudiantiles convocaron manifestaciones pacíficas y solicitaron la intervención de la Gobernación de Boyacá. Como resultado, se instalaron seis mesas técnicas en las que participaron representantes estudiantiles, autoridades departamentales y actores del sector transporte.
Tras varios meses de negociación, las partes lograron estructurar un modelo de subsidio que comenzará a operar durante el segundo semestre de este año.
¿Cómo funcionará el beneficio?
Según lo acordado, los estudiantes seleccionados recibirán un apoyo económico para cubrir parte de sus gastos de transporte.
La propuesta contempla una asignación anual de hasta 600.000 pesos por beneficiario, distribuida en dos desembolsos durante el año académico. El programa arrancará inicialmente como plan piloto con estudiantes de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) y del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).
Uno de los aspectos más destacados del acuerdo es que los recursos quedarán incorporados como una asignación fija dentro del presupuesto departamental, lo que garantizaría su continuidad más allá de los cambios de gobierno.
“Lo importante es que este apoyo se convierte en un derecho adquirido para los estudiantes y no dependerá de la voluntad de futuras administraciones”, señalaron voceros del movimiento estudiantil.
Meta: ampliar la cobertura y llegar a universidades privadas
Aunque el programa beneficiará inicialmente a 5.000 estudiantes, los líderes del proceso consideran que la cifra aún es insuficiente frente a las necesidades reales del departamento.
Por ello, el acuerdo contempla una estrategia para vincular a los municipios y aumentar progresivamente los recursos destinados al subsidio.
La Gobernación socializará la iniciativa durante la próxima Cumbre de Alcaldes, prevista para agosto, con el objetivo de incentivar a las administraciones municipales a cofinanciar el programa y ampliar el número de beneficiarios.
Además, los estudiantes anunciaron que impulsarán una modificación a la Ordenanza 055 ante la Asamblea Departamental para que, a partir de 2027, el beneficio pueda extenderse también a estudiantes matriculados en instituciones de educación superior privadas.
Un modelo que podría llegar al ámbito nacional
Los promotores de la iniciativa aseguran que el objetivo final trasciende las fronteras de Boyacá. El movimiento estudiantil trabaja en la construcción de una propuesta legislativa que permita impulsar una política nacional de tarifa diferencial para estudiantes.
La intención es que el acceso al transporte deje de ser una barrera para la permanencia en la educación superior y que experiencias como la alcanzada en Boyacá puedan replicarse en otras regiones del país.
Mientras tanto, miles de estudiantes celebran un acuerdo que consideran histórico y que representa un avance significativo en la reducción de los costos asociados a la formación universitaria.
Para muchos jóvenes de municipios apartados, el subsidio no solo significa un alivio económico, sino también una mayor garantía para continuar sus estudios y cumplir sus proyectos de vida.