La chiquinquireña Valeria Carrillo González impulsa una propuesta de análisis financiero y educación en inversiones que busca enseñar a tomar decisiones con método, criterio y conocimiento.
Una pérdida económica durante su adolescencia se convirtió en el punto de partida de una historia ligada al aprendizaje financiero. Valeria Carrillo González, oriunda de Chiquinquirá, encontró en aquella experiencia una razón para estudiar cómo funcionan los mercados y comprender los factores que determinan el valor de una empresa.
En lugar de abandonar el tema después de perder sus ahorros a los 15 años, comenzó a profundizar en los principios de inversión de referentes como Benjamin Graham y Warren Buffett. Su interés la llevó a estudiar Economía en la Universidad de los Andes y a compartir sus conocimientos con otros estudiantes, una experiencia que posteriormente daría paso a su proyecto empresarial.
Su iniciativa tomó forma en VC ATRIA VALUATION, una firma dedicada al análisis financiero, la valoración de empresas y la educación en inversiones. Su propuesta se centra en ayudar a comprender los estados financieros, analizar negocios y evaluar los riesgos antes de tomar decisiones con el dinero.
La plataforma presenta actualmente programas de formación y reportes de análisis que abordan temas como valoración empresarial, análisis fundamental, mercados internacionales y gestión del riesgo. Su enfoque busca que los inversionistas desarrollen criterio propio, en lugar de depender exclusivamente de tendencias, recomendaciones de terceros o promesas de rentabilidad rápida.
La trayectoria de Carrillo también coincide con una conversación cada vez más relevante en la industria financiera: la necesidad de fortalecer la educación de los inversionistas y mejorar su comprensión de los riesgos. La agenda de la conferencia anual de FINRA de 2026, celebrada en Washington entre el 12 y el 14 de mayo, incluyó discusiones sobre el comportamiento de los nuevos inversionistas, las redes sociales y el uso de herramientas de inteligencia artificial para buscar orientación financiera.
Desde Chiquinquirá, la historia de Valeria Carrillo refleja cómo una experiencia adversa puede convertirse en una motivación para adquirir conocimientos y construir un proyecto empresarial. Su apuesta consiste en acercar conceptos financieros complejos a más personas y promover decisiones de inversión fundamentadas en el análisis.
Su mensaje central es claro: antes de invertir, es necesario entender. La formación financiera no elimina los riesgos del mercado ni garantiza ganancias, pero puede ayudar a reconocer oportunidades, cuestionar promesas poco realistas y tomar decisiones mejor informadas.